El sol se cuela por los espacios cuadrados del visillo que adorna la ventana. Su hija duerme plácidamente. Ella escribe. Escribe con la misma intención que escribe el hombre de "Patas de Perro": para olvidar. Quizás lo hace con esa misma tinta inerte, con la misma desazón.
Hay ecos silenciosos que turban su mirar. Ojos que inundan como torrentes de manantial su habitación etérea. Y piensa en aquella frase que alguna vez, en un día tan luminoso como hoy, vio escrita en una pared "y tanto leyó, que creyó reales sus fantasías". Quiere ser esa persona otra vez. Perderse, simplemente, dejarse absorver por la musicalidad narrativa de sus autores favoritos.
La lánguidez con la que se arrastran estas palabras en la pantalla habla de esa calma inicua, in-creíble. Habla de los silencios, de las miradas, de tantos reproches, de la incertidumbre, las caricias, las horas adormecidas en espacios inolvidables. Habla de las lágrimas atrapadas en derrames interiores. Habla de aquello que quiere hacerle saber sin necesidad de decírselo, de esa necesidad por comunicarse con él, de contarle tantas cosas sin contarle nada en realidad, de esa necesidad de besarle con letras que él no oye.
lunes, 27 de agosto de 2012
miércoles, 22 de agosto de 2012
Lo encontré ayer, mientras caminaba por un pasaje cercano a mi casa. Transcrribo lo que entendí.
" Y leeme bien, mocosa inútil: soy un estúpido, y te amo. No sabes cúanto quisiera ________ de esta búsqueda incesante que te atormenta segundo a segundo. Pretender que no eres tú, que no soy yo y fugarme del país contigo o sin ti, qué sé yo, soy un estúpido, ya ves...
¿Entenderás siquiera algo de estas lúgubres palabras, Elisa? Como dijo tu padre "bla bla bla bla". Ya lo sé. Pero leéme de nuevo, leéme con detención, con ese andar tuyo exasperantemente lento: Yo ____________ y no me digas que ahora no lo entiendes, casi puedo ver tus ojos enormes y brillantes cubriendo con sus pestañas este papel. Casi.
No importa, me iré, me iré lejos, qué sé yo, quizás a vivir en el lago aquel que una vez te mostré y al cual te obstinaste en llamar "el azulito" ¡Ay, de mí! "el azulito", tan necia, niña, tan necia, ya ves...
E-l-i-s-a-. Elisa punto, Elisa punto suspensivo, Elisa coma, Elisa y sólo Elisa. Te quiero, boba, boba, te quiero y me odio por quererte, soy un estúpido, ya ves...
__________________ y no digas que no te lo advertí. Amo cada una de tus miradas, de tus risas de jilguero, de tus pausas innecesarias.
Adios"
" Y leeme bien, mocosa inútil: soy un estúpido, y te amo. No sabes cúanto quisiera ________ de esta búsqueda incesante que te atormenta segundo a segundo. Pretender que no eres tú, que no soy yo y fugarme del país contigo o sin ti, qué sé yo, soy un estúpido, ya ves...
¿Entenderás siquiera algo de estas lúgubres palabras, Elisa? Como dijo tu padre "bla bla bla bla". Ya lo sé. Pero leéme de nuevo, leéme con detención, con ese andar tuyo exasperantemente lento: Yo ____________ y no me digas que ahora no lo entiendes, casi puedo ver tus ojos enormes y brillantes cubriendo con sus pestañas este papel. Casi.
No importa, me iré, me iré lejos, qué sé yo, quizás a vivir en el lago aquel que una vez te mostré y al cual te obstinaste en llamar "el azulito" ¡Ay, de mí! "el azulito", tan necia, niña, tan necia, ya ves...
E-l-i-s-a-. Elisa punto, Elisa punto suspensivo, Elisa coma, Elisa y sólo Elisa. Te quiero, boba, boba, te quiero y me odio por quererte, soy un estúpido, ya ves...
__________________ y no digas que no te lo advertí. Amo cada una de tus miradas, de tus risas de jilguero, de tus pausas innecesarias.
Adios"
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